Por acá la pasamos bien. El obispo de Guayana está de visita en la ciudad y ofreció una misa. La gran mayoría de asistentes éramos venezolanos por tanto los cantos eran en español y los conocíamos casi todos. Muy sabroso el estar en una misa venezolana.
María Elena, la madre de esta casa, la pasó bien. Fue consentida en la mañana, fuimos todos a misa y luego nos fuimos al cine. Sin embargo, sospecho que lo que más contenta la tiene es que le regalamos una BlackBerry. Mija! esta como loca, ya le ha escrito a medio mundo, y enviado su PIN, y mensajitos y mensajes, etc. etc. y no deja de decirme que todo eso es gratis, que si paquetin o pacatan. Un placer verla tan feliz con su aparatito nuevo. Aunque ya me advirtió un amigo que corro el riesgo de convertirme en un BlackBerry widow, por aquello que luego no nos paran ni medio. Yo herede su celular que ya es un poco viejito.
Finalmente, me cuentan que er Tío Miguel hoy está mucho mejor y esa es sin duda, la mejor noticia de todo el día.